Páginas vistas en total

jueves, 4 de abril de 2013

CAPITULO 5: espera, ¿QUÉ?

-Maldito estúpido, te odio. ¡No se dónde está la puñetera biblioteca! Espera a que te pille y verás. Me voy a reír y te arrepentirás de haberme dejado tirada y...
-Creo que te caigo bien.-Ángel había aparecido a mi lado como un fantasma.
Reprimí un grito.
-¿¡Pero qué se supone que haces!? ¡No puedes aparecer de nuevo después de haberme dejado colgada! Prefiero hacer el trabajo sola.
Ángel sonrió. Cuando sonreía sinceramente, la verdad es que estaba... bueno, estaba muy guapo.
La verdad es que era guapo. Y mucho.
"Pero ¿qué hago? Le odio. No debería pensar esas cosas."
-No me parecía bien dejarte con todo el trabajo sola. Además, necesito mirar allí algunas cosas también.
Sus ojos habían vuelto a cambiar. Me parecían mucho más verdes.
Decididamente, tenía que volver a revisarme la vista.
Me agarró del brazo y tiró de mí.
-¡Venga!
Reconozco que el bipolarismo no le sentaba nada mal.
Me dirigió una última sonrisa impaciente.
Suspiré.
                                                            *           *            *
La biblioteca era un edificio bonito, con el techo de madera y grabados por las paredes. Me sentí agusto, y decidí hacerla mi segunda casa. Era maravillosamente tranquila.
Que pena de compañía, si él no hubiera estado, aquello sería el paraíso.
-Cuando antes empecemos antes acabamos.- mascullé.
-Tengo oídos, ¿vale?- su tono borde me sorprendió.
No pude reprimirme.
-Pero, ¿a ti que te pasa? No puedes ir haciéndote el agradable y en cuanto consigues lo que quieres ponerte borde. Ya sé que tú no, pero el resto de personas tiene sentimientos y no las puedes utilizar como a ti te de la gana. O estás bien o no estás bien, ¿te queda claro? Porque...
Una mano en mi hombro detuvo mi discurso acelerado.
-Fuera de la biblioteca hasta mañana. Y espero que vengáis a comportaros. Vamos.
Salimos a regañadientes.
Ángel me miró con odio y dijo:
-Mira lo que has hecho. Tendremos que volver mañana.
-Perdona, ¿lo que he hecho yo?
Ángel se fue sin mirar atrás.
"Resulta que nada es lo que parece y no tardarás en darte cuenta."
Su voz en mi cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario